Alrededores de Gerona

 Gerona es una región con actividades para todos los  gustos. Cerca de donde nos alojábamos se encontraba Banyoles. El pueblo en si no es muy bonito pero se pueden hacer actividades al aire libre para todas las edades. Alquilamos unas bicis y nos dimos una vuelta por su maravilloso lago, el cual tiene zonas tanto publicas como privadas para darte un chapuzón. Con Mateo, el tema bici era perfecto, pero también se pueden alquilar piraguas o hacer senderismo por los alrededores con niños más mayores.

 Dos pueblos cerca que merece la pena visitar son Besalú y Santa Pau. Te transportan en un momento a una película de la edad media, están maravillosamente conservados y sus puentes de entrada te dejan de piedra según llegas.  Muy cerca de Santa Pau está el Parque Natural de la zona Volcánica de la Garrotxa, donde se pueden hacer recorridos para ver los volcanes, y un hayedo llamado La Fageda d´en Jordá, donde los niños se lo pueden pasar muy bien montando en unos carruajes tirados por caballos (salen del aparcamiento y el teléfono de información y reservas es+34 972 68 03 58).

 La Costa Brava daría para escribir 40  post (que los hay por la red). Nos hablaron de un barco llamado el Nautilus, con fondo acristalado para ver el fondo marino de las Illes Medes (reserva marítima “¿protegida?”). Fue un poco decepcionante. Nos llamó la atención lo poco cuidada que tienen la zona. Está llena de lanchas a motor, submarinistas inexpertos, patines…… en fin, que como sigan así no habrá peces ni fauna marina en un par de años. Y después del barco nos fuimos a comer a Sa Tuna.  Sa tuna es un pueblo pesquero pequeñito que tiene un par de calas bastante bonitas. Como son de piedra no están muy masificadas por lo que te puedes evadir un poco de la locura de la costa en verano.

Pals y Sa tuna

 Un poco mas al interior en la carretera de vuelta a nuestra querida Mas Fuselles se encuentra Pals. Es un conjunto monumental histórico medieval formado por el castillo, la villa y las murallas. A pesar de que no hay vestigios de época romana, su nombre evoca ese origen, Pals proviene del latín “Palus” que significa lugar pantanoso. Es un pueblo con calles empedradas con arcos de medio punto, fachadas con ventanas ojivales y balcones de piedra. Nos fascinó.

 Queríamos ver Cap de Creus y Cadaqués. Mateo estaba muy cansado y la gente nos desaconsejó ir a Cadaqués (no porque no fuera bonito sino porque para llegar allí hay una carreterilla de curvas pronunciadas durante muchos kilómetros, y era posible que Mateo no lo aguantara), asi que llegamos hasta Port de la Selva. El pueblo en si no tiene nada, pero comimos en un sitio estupendo al lado del puerto deportivo llamado Bar Gus (Tfno: + 34 972 387 423) donde también se pueden encargar paellas.

Como Javi no se podia bañar porque no llevaba cangrejeras, subimos a ver el Monasterio de Sant Pere de Rodes. Merece la pena visitarlo y también las vistas que hay del Cabo desde allí.

Para terminar, me alegra decir que Gerona es una región perfecta tanto para niños como adultos y tan alucinante, que creo que se merece más visitas.  Nosotros nos quedamos con ganas de más pero teníamos que continuar viaje a Francia aunque, sin duda alguna, volveremos.

 

Gerona la bella

Gerona Gerona es una de las regiones mas bonitas de España. Nuestro primer contacto fue con La Masía Más Fuselles. Llegamos desde Zaragoza por la tarde, cayendo el diluvio universal. El sitio está especialmente pensado para ir con niños por lo que  Mateo se pasó la tarde jugando con las miles de motos, figuritas de animales y con el parque de bolas.

Al día siguiente, por la mañana, visita a la granja. Joan tiene un zoo en la masía. Los enanos pudieron sostener un cabritillo, coger huevos de las gallinas y de los patos, acariciar un cerdo chino, montar en poni, tocar y coger conejos, ardillas, serpientes, tortugas y dar de comer a unas ovejas que arrasaban con tal de comer un poco de pan.

Más fuselles

Más fuselles

Tras la granja nos fuimos a comer a Gerona. Como era hora de comer empezamos a vagabundear por el barri Vell. Encontramos un rincón precioso con dos restaurantes pequeñitos muy agradables. Comimos en Vintages ( Cort Reial, 15) buena comida, buen vino y mejor servicio. Quizás no es el sitio más adecuado para niños pero para plan colegas adultos es perfecto.

Y tras la comida… ¡A caminar!. La catedral, los baños árabes, la Iglesia de Sant Feliú, la calle escola Pía, la pujada de Sant Domenech, todo el camino de la muralla hasta Sant Pere de Galligans es maravilloso y el resto es mágico. Caminar por el valle de Sant Daniel puede ser divertido con los enanos y las casas de Onyar tienen su magia.

Pujada Sant Domenec

A Mateo lo que más le gustó fue la muralla, los baños árabes y el valle de Sant Daniel, por supuesto con añadido de historias sobre luchas y caballeros de por medio.

Y para terminar, Rocambolesc (carrer de Santa Clara 50), una heladería diferente y con helados riquísimos.

Rocambolesc